En mi experiencia, el uso de aplicaciones de inteligencia artificial como ChatGPT ha tenido un impacto concreto en tareas académicas y laborales cotidianas, especialmente en la escritura y organización de ideas. Herramientas así me han permitido redactar correos con mayor claridad, optimizar documentos y agilizar procesos que antes tomaban más tiempo, como estructurar textos o corregir redacción. Esto ha generado una transformación en mi forma de trabajar, haciéndola más eficiente y estratégica, ya que puedo enfocarme más en el contenido y menos en tareas repetitivas o mecánicas. Sin embargo, también implica ser consciente del uso que le doy, para no depender completamente de la herramienta y seguir desarrollando mis propias habilidades críticas y creativas.
