Hay quienes creen que los modelos de lenguaje de Inteligencia Artificial, son una fuente incorruptible, perfecta y totalmente insesgada de información. La realidad una vez más quedó en evidencia; esta vez gracias a un estudio de Quantil en conjunto con la Universidad de los Andes, dónde fueron realizadas más de 4000 preguntas y se logró exponer la ideología, sesgo, racismo, sexismo y clasismo en los que nadan estos modelos. La IA es un espejo de la sociedad en la que nace, puesto que se nutre de la información sesgada que se le proporciona y filtra la información de acuerdo a algoritmos diseñados por seres humanos (los cuales nunca serán imparciales en su totalidad). Pensar en la Inteligencia artificial como una especie de dios o biblioteca incorruptible, constituye uno de los peores vicios que se puede tomar al usarla irresponsablemente.
